la acelga



Refrán con receta
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina, cuando se trata de engañar al vientre, las acelgas simplemente hervidas y aliñadas con un buen aceite de olivas, constituyen una excelente dieta vegetariana, solas o con patatas, para cuantos necesitan de ella por estado pletórico o para soslayar los peligros de una vejez demasiado regalada.


Virtudes
El cocimiento de las hojas y de las raices limpia la cabeza de caspa y de liendres, y mitiga los sabañones si se bañan con él. Las acelgas cocidas y puestas sanan las postillas, el fuego de San Antón y, semejantemente, las quemaduras.

Textos tomados del Dioscórides